La oscuridad ha de ser más rápida que la luz, porque siempre que la luz llega a un sitio la oscuridad ya estaba allí.

El razonamiento de Lou Arrendale impacta por la sencillez de su construcción y la evidencia de su resultado. Un razonamiento tan sencillo como los molinillos de papel, iguales al de la imagen, que pueblan su despacho.

Lou es autista y al tiempo un genio superdotado para la búsqueda de patrones matemáticos. Él y sus compañeros de sección trabajan para una farmacéutica que se beneficia de incentivos fiscales por contratar a discapacitados, al tiempo que obtiene rendimiento de sus habilidades matemáticas. Hasta que la empresa comienza a presionarles para que se sometan a un tratamiento experimental que les ·hará normales”.

Una trama apasionante con ingredientes que no pueden fallar: una corporación fría que pasa sobre los intereses de sus empleados, un jefe obsesionado con los beneficios a corto plazo, responsables de nivel medio atrapados entre su concepto de la ética y su dependencia de la empresa...

Pero si el contenido y el ritmo de la historia atrapan, mejor aún es disfrutar del mosaico de emociones que dibuja la autora.

Elizabeth Moon ha hecho un recorrido fascinante del comportamiento de nosotros, "los normales", utilizando las percepciones de Lou sin hacer ninguna concesión al sentimentalismo facilón.

Lo mejor y lo peor, las certezas y las confusiones, de los protagonistas se entremezclan en una obra cargada de sensibilidad y, al tiempo, de una exquisita sobriedad.

Todo un regalo.