Comienzo con la felicitación de rigor al nuevo Alcalde y a los concejales y las concejalas que le acompañan en el nuevo grupo de gobierno de Arrecife.

Salvados gustosamente los requerimientos protocolarios, tengo que reconocer que lo sucedido hoy me llena de satisfacción: aunque sea con nueve meses de retraso, Arrecife se suma al pacto regional por el que siempre apostó el PSOE.

No fue el Partido Socialista quien dilató hasta hoy la elección de Fajardo Feo como alcalde de Arrecife. Y si no fue el PSOE el obstáculo en junio de 2011, tampoco ahora ha sido remiso a conformar la nueva mayoría, a pesar incluso del regalo envenenado de Cándido Reguera: el ofrecimiento de la alcaldía a nuestro cabeza de lista. Pero el Partido Socialista cumple.

El resultado final, y así hay que verlo, no solo es positivo para Arrecife sino para Canarias. Frente a esa aseveración que dibuja Canarias como ingobernable en su conjunto, condenada siempre a equilibrios internos de las distintas fuerzas políticas, operando en base a lógicas insulares no solo diferentes sino incluso contrapuestas, aparece la realidad de dos partidos, el PSOE y CC, empeñados en ganar fortaleza desde la coherencia y el respeto a los acuerdos.

Como socialista, he vivido de manera dolorosa cada uno de los incumplimientos de mi partido y los de nuestro socio, Coalición Canaria. Creo que cada uno de esos incumplimientos nos debilita, nos hace perdernos el respeto a nosotros mismos, a las decisiones que adoptamos en nuestros órganos. Por eso me satisface enormemente que Arrecife se sume al acuerdo que habíamos adoptado ambos partidos.

He dejado para el final algo que me parece fundamental: ha llegado la hora de Alternativa Ciudadana. Con todo el respecto que me merecen sus decisiones, entiendo que una fuerza política sólo termina de dibujarse a sí misma desde el gobierno.

Llegada la hora de dar trigo, y no sólo de predicar, estoy seguro, deseo estar seguro, de que Alternativa Ciudadana va a estar a la altura de las circunstancias, como ya lo ha demostrado con su incorporación a la nueva mayoría en Arrecife.

Va a ser un placer, y una lección para todos y todas, asistir a esa nueva experiencia en la que una fuerza asamblearia, sin experiencia previa de gobierno, comience a colaborar no solo en la toma de decisiones públicas sino en la gestión diaria de lo común.

¿Dificultades? Seguro, pero bienvenidas sean, los compañeros y compañeras del nuevo grupo van a saber gestionarlas por el interés de Arrecife.

Suerte compañeros y compañeras.