Hoy me he reunido con Javier Betancort y Nereida Pérez, del Consejo regulador de la denominación de origen del vino de Lanzarote.

Tengo que reconocer que la iniciativa ha partido de Javier y me ha sorprendido gratamente. Mientras algunos tratan de convertir la lucha contra el cambio climático en una cuestión de principios, y niegan su existencia, otros son capaces de pensar que existe un riesgo potencial y que lo más inteligente es prepararse para afrontarlo.

Así que me ratifico en mi satisfacción y felicito públicamente a Javier y al Consejo.

En lo que se refiere al contenido de la reunión, hemos acordado mantener unas consultas técnicas previas que nos van a permitir suscribir un convenio a lo largo de los próximos meses. El objetivo del convenio será que la Agencia elaborará proyecciones para los próximos años que recojan la evolución de las temperaturas medias de manera zonificada. Eso es muy importante, pues lo que vamos conociendo a través de otros estudios realizados en Tenerife, nos señala que el calentamiento no se produce de manera uniforme: hay diferencias entre las vertientes norte y sur, entre la costa y las medianías y entre el ritmo de calentamiento nocturno y diurno. Al final podremos saber, en las distintas zonas en las que se encuentran las parras, cuales son las previsiones para esa zona en concreto.

Conocer la evolución prevista de las temperaturas permitirá la toma de decisiones en el medio plazo, pues un incremento de temperaturas afectará desde la época en la que se debe podar a la previsión de riego de apoyo o posibles plagas, lo cual es indispensable para informar correctamente a los agricultores sobre las prácticas a seguir.

Ya sabemos qué gana el Consejo regulador con este convenio. ¿Qué gana la Agencia?

No me cuesta reconocer que la Agencia gana y mucho con este trabajo. Resulta muy difícil hablar del cambio climático en abstracto y proponer medidas de atenuación o de adaptación en general. Hablar de zonas concretas, de riesgos concretos y más en un caso como el de la uva en Lanzarote, de enorme valor económico y paisajístico, ayudará a que la ciudadanía encuentre más asequibles e interesantes las explicaciones, contribuyendo a difundir el conocimiento del cambio climático y sus consecuencias.

Con posterioridad a la reunión con el Consejo, me reuní con el consejero de agricultura del Cabildo, Francisco Fabelo. Entre otros temas que tocamos, ambos convinimos en que el Cabildo se sumará al convenio con el Consejo pues lo consideramos una experiencia piloto que, de resultar bien, habrá de realizarse para otros sectores productivos y para la isla en general.

Para terminar, no puedo dejar de contar que esta acción no le costará un euro extra ni al Consejo, ni al Cabildo, ni a la Agencia, puesto que la acometeremos con medios propios de la Agencia y con datos históricos que ya existen en poder de la Administración. Una línea de actuación que será cada vez más frecuente, pues las restricciones presupuestarias nos obligan a seguir "produciendo" a pesar de la limitación de los recursos.

En resumen, una jornada muy satisfactoria por el espíritu de anima a la gente del Consejo, a los que vuelvo a felicitar, y por la disponibilidad del Cabildo.