Una buena metáfora...

UNIX Airways

Todo el mundo trae un trozo del avión cuando llega al aeropuerto. Salen todos a la pista y montan el avión pedazo a pedazo, discutiendo sin cesar sobre qué clase de avión se supone que están construyendo.
 

Air DOS

Todo el mundo empuja el avión hasta que planea, entonces se suben de un salto y dejan que vaya con el impulso hasta que de nuevo llega al suelo. Entonces empujan otra vez, saltan otra vez, etc….

Mac Airlines


Todas las azafatas, capitanes, encargados del equipaje y expendedores de billetes parecen y actúan exactamente igual. Cada vez que uno pregunta sobre cosas concretas, se le dice amable pero firmemente que no necesita saberlo, no quiere saberlo, y que todo se hará por él sin que jamás tenga que saberlo, así que mejor que se calle.

Windows Air


La terminal es bonita y colorida, con simpáticas azafatas, fáciles facturación de equipajes y embarque, y un despegue perfecto. Tras unos diez minutos en el aire, el avión estalla sin el menor aviso.

Windows NT Air


Exactamente igual que Windows Air, pero cuesta más, utiliza aviones mucho mayores y cuando estalla se lleva por delante cualquier otro avión en un radio de sesenta kilómetros.

Linux Air


Los empleados descontentos de todas las demás líneas aéreas deciden abrir la suya propia. Construyen los aviones, los mostradores de billetes y pavimentan las pistas ellos mismos. Cobran una pequeña tarifa para cubrir el coste de imprimir el billete, pero también se puede descargar de Internet e imprimirlo uno mismo. Cuando uno embarca, recibe un asiento, cuatro pernos, una llave inglesa y una copia del Asiento-CÓMO.html. Una vez ajustado, el asiento totalmente configurable es muy cómodo, el avión sale y lega a su hora sin el menor problema, la comida durante el vuelo es maravillosa. Uno intenta hablarles a los clientes de las otras líneas aéreas del estupendo viaje, pero todo lo que ellos alcanzan a decir es: “¿Que tuviste que hacer QUÉ con el asiento?” 

 

Según cuenta la leyenda, se desconoce el autor original de esta comparación. Es una pena, desde aquí mi aplauso a su ingenio.