Reflexionar tras las derrotas

Algo hemos ido perdiendo por el camino

Tras haber encadenado tres derrotas consecutivas (europeas, locales y generales), se extiende por el Partido la necesidad de una reflexión en profundidad. Algo que exigen no solo los militantes y simpatizantes del PSOE, sino que le reclama la sociedad en su conjunto y que se debe a sí mismo el propio Partido.

Una reflexión que exige tiempo y método, para evitar que quede resumida a “el impacto de la crisis económica”, una explicación cierta en gran medida y que es válida como conclusión inmediata al conocer los resultados, pero que a medida que transcurre el tiempo se revela insuficiente.

Una reflexión que no puede limitarse a un análisis post mortem, sino que debe contribuir a crear las condiciones que permitan que el Partido vuelva a gozar de la confianza mayoritaria de los ciudadanos y las ciudadanas.

Como todas las tardes

La playa se abría al norte. Sin cabo alguno, sin ninguna escollera, sin brazos que se adentraran en el mar para protegerla.

 

Las olas, grises, inmensas, rompían sobre la arena de la playa, que el viento azotaba cargado de espuma. Las nubes, grises, inmensas, apenas dejaban pasar unos rayos de luz que semejaban acero empañado.

 

La vio marcharse

La vio marcharse. Aunque tal vez realmente la vio terminar de marcharse, porque había comenzado a marcharse mucho antes.

Comenzó a irse en los silencios inexplicables, en la mirada huidiza, en la sonrisa inmovilizada en su cara.

Comenzó a irse en la ausencia de los te quiero, en la falta de los buenas noches mi amor.

Comenzó a irse en los orgasmos fríos.

La vio marcharse y, a pesar de que fuera tan solo terminar de marcharse, le dolió en el alma su adiós.

La memoria de las víctimas

El olvido de las víctimas sería su segunda muerte. Llegada la hora de la celebración, su ausencia ha de ser insoportable para sus deudos, a quienes solo les quedan los recuerdos. Por eso, recordarles se convierte para nosotros en una obligación sagrada.

Porque las víctimas no son tan solo quienes recibieron el tiro, o a quienes destrozó una bomba. Víctimas son las familias que quedaron rotas, las amistades truncadas, los vecinos conmovidos, la sociedad atemorizada.

Estamos hechos de pedazos

-Estamos hechos de pedazos.

Se hizo el silencio mientras daba un trago largo al vaso de vodka. Lo apoyó de nuevo en la barra, acunándolo con sus manos, como si quisiera calentarlas.

-Estamos hechos de pedazos, pero no, no me malinterpretes. No es que nos construyamos a nosotros mismos a base de pedazos, incorporando experiencias, acumulando ideas. No. Esos pedazos son los menos importantes.