Contrastes

Un turista canadiense ha sido arrestado en Alemania por fotografiarse frente al parlamento haciendo el saludo nazi. Una gracieta, podría pensarse, pero que en Alemania sale cara, puesto que la ley castiga todos los gestos que puedan identificarse con el régimen nazi.

Mientras, en España seguimos discutiendo la conveniencia de retirar las imágenes del militar sublevado que condenó a este país a cuarenta años de represión y retraso, y algunos consideran que dar sepultura digna a los represaliados del régimen franquista no es un gesto de decencia sino una muestra de revancha.

Nuestra transición pudo ser modélica por pacífica, pero ha dejado un hueco enorme para que pervivan tics fascistas y se trate de extender una lectura retrospectiva amable y benévola de la cruel dictadura franquista.

Ninguna de ellas es libre

Air Nostrum obliga a sus azafatas a llevar faldas cinco centímetros por encima de la rodilla,  prohibiéndoles durante su jornada laboral el uso de pantalones.

Air Nostrum se defiende diciendo que esa medida afecta solo a las azafatas, que las mujeres que desempeñan otro tipo de trabajos para la compañía no experimentan tal obligación.

Más claro imposible. A diferencia de la mujer ingeniero, contable o limpiadora, la azafata forma parte de la decoración del avión durante el viaje. No es igual que nos atienda amablemente una persona, sin más, a que una joven guapa y con falda cinco centímetros por encima de la rodilla se interese por nuestro bienestar mientras sufrimos el estrés del vuelo.

El burka, el chador, el niqab, coartan la libertad de la mujer, reservando su contemplación a su propietario y ocultándola de las miradas de otros hombres. Air Nostrum las exhibe como parte de su atención al viajero. Al final, ninguna de ellas es libre.

Prisas

Acertada, como siempre, la viñeta de Ramón.

Lástima que Ramón, Hipo, Popo, Pota y Tamo no tengan competencias en carreteras en Lanzarote. Seguro que se esforzarían por explicarnos que no tiene sentido tratar de acortar la travesía de Tahíche diez minutos al precio de extender Arrecife, que parece terminar ahora donde antes acababa Tahiche. O que la megarotonda prevista para la entrada de Costa Teguise le dice a nuestro visitante que no, que no está en una Reserva de Biosfera, sino en una sucursal de Londres, Dublín o Berlín.

Acortar tiempos, ganar velocidad...vaya un disparate en una isla que debiera aspirar a conservar esa sensación de tiempo lento y ausencia de prisas que tanto valoran nuestros visitantes, y que contribuye tanto a nuestra calidad de vida. Esconder nuestro paisaje bajo el asfalto y puntearlo de rotondas, para algunos es signo de modernidad.

La caída de Nueva Rumasa

Ha comenzado la caída de Nueva Rumasa. A partir de ahora serán constantes las declaraciones de Super José María, atribuyendo a obscuras conspiraciones la debacle del imperio familiar.A falta de un Boyer al que culpabilizar, a falta de el patriarca de los Botín colocado al frente de la trama, ya Super José María habla de conspiraciones de medios de comunicación, aliados a los bancos.

En el folclore escapista del mayor experto en pufos, todos se unen con el pérfido fin de hacer caer el nuevo imperio de la abeja...es decir, la máquina de captar dinero de Super José María. Con una diferencia con respecto a la Rumasa original: la primera abejita había secuestrado en su colmena a una parte no despreciable del sistema financiero español, por lo que su caída podía provocar una brutal crisis de confianza en la banca española.

Aznar y la libertad de los árabes

Para la derecha más neocon, la libertad de los pueblos y la democracia siempre han sido conceptos muy elásticos. Así, la dictadura castrista ha merecido todos sus reproches y, en aras de la democracia y la libertad vistas desde la derecha, no hay objetivo más loable e irrenunciable que deponer al tirano a cualquier precio, incluso al de un infame bloqueo cuyas consecuencias sufre la población civil.

Sin embargo, esa concepción de la democracia y la libertad ha tropezado desde siempre con la frontera de la realpolitik, priorizando una lectura en clave de los intereses cortoplacistas del "occidente civilizado".